Las oraciones están delicadamente diseñadas, para que las palabras te generen una determinada conexión neuronal orientada hacia la confianza, el amor, la seguridad y la satisfacción.
Como bien dice la Ley de Atracción el Universo recibe y decodifica todo el tiempo la energía que le enviamos, respondiéndonos en la misma frecuencia, de este modo si elevamos nuestra frecuencia la respuesta del universo también sera elevada, teniendo así experiencias de vida más gratificantes o más acordes a nuestros sueños y deseos, que al final son comunes a la mayoría de los seres humanos: amor, felicidad, abundancia, autorrealización, salud, seguridad...
Pensar en positivo es la mejor medicina de todos los tiempos, la más natural y poderosa, está demostrado que las personas positivas son más sanas, tienen mejores relaciones y más éxito en sus profesiones. En general son más felices y se sienten más acorde con la vida que llevan.
Sin darnos cuenta las personas nos convertimos en generadores de negatividad mediante la queja, la critica, el derrotismo y la falta de amor por uno mismo, todo esto lo genera el miedo, la ilusión ( no se sabe como ni por qué) de no poder sentirnos completa y verdaderamente merecedores de la felicidad y la vida soñada. Tanta gente en el mundo vibrando en esta frecuencia es lo que hace que el mundo sea tal y como es. La mejor herramienta para cambiar el mundo no es una sofisticada tecnología, ni un conocimiento aun por descubrir, ni el dinero, ni el poder, ni la guerra, ni la revolución, ni la condena...esto solo es echar mas leña al fuego.
La mejor herramienta para cambiar el mundo es tan simple como que cada uno de nosotros se responsabilice de la calidad de sus pensamientos, palabras...la energía que emana y por supuesto sus actos ya que en esta dimensión física, el acto, es la expresión definitiva de la energía que empezó solo como un pensamiento.
Si pudiéramos empezar a dirigir nuestros pensamientos y de ahí nuestra palabras y nuestros actos en una dirección positiva, todos seríamos más sanos y felices. Una solución tan pequeña para un problema tan grande...
El concepto de las afirmaciones fue introducido por primera vez por el médico Frances Emile Coue a quien se le atribuyó miles de curaciones extraordinarias a principios del siglo 20. Coue les pedía a sus pacientes que repitieran palabras positivas mientras estaban en un estado mental relajado. El paciente ha de repetirse cada mañana: “Día tras día, en todos los aspectos, me va mejor y mejor”. Su muy conocido mantra, es conocido como Couéismo, o el método de Coué, y depende en gran parte de la repetición de la fórmula.
1. Las Afirmaciones tienen que ser en presente como si estuviera pasando en este mismo momento.
2. Tú tienes que creer que tu meta esta a tu alcance
3. Las Afirmaciones tienen que ser SIEMPRE frases positivas
Y es que hasta el árbol mas grande comenzó siendo una diminuta semilla.